Consejos para disfrutar del Sol sin peligro

Prepárate para el sol

Por: Blanca Alpuente Company

Por fin llega el buen tiempo, tras un invierno largo comenzamos a ver los primeros rayos de sol, así que ha llegado el momento de preparar la piel para que luzca un buen bronceado, disfrute de todos los beneficios del astro rey y evite las problemáticas o peligros que pueden aparecer en relación a la exposición solar.

La radiación solar nos otorga efectos muy beneficiosos para la salud: bajo una exposición correcta y controlada, favorecemos la circulación sanguínea, aumentamos la síntesis de vitamina D y la mejora de afecciones cutáneas. Sin embargo, una exposición intensa e incorrecta puede llegar a provocar daños irreversibles como quemaduras, manchas, envejecimiento prematuro e incluso cáncer de piel. Antes de someter a nuestro cuerpo a una exposición solar, debemos realizar una serie de cuidados cuyos objetivos van encaminados a conseguir un bronceado uniforme de forma eficaz y segura, preparando la piel antes, durante y después de la exposición, de dentro hacia fuera.

La base interna: alimentación

Una alimentación cuidada es fundamental para una piel bronceada y sana, ya que la ingesta de determinados alimentos contribuye a preparar la piel para recibir la radiación solar. Es importante ingerir  una dieta rica en frutas y verduras que contengan gran cantidad de agua como la sandía, la manzana o el tomate, así como beber 2 litros diarios de agua para ayudar a mantener una hidratación profunda de la piel.

Es recomendable también la ingesta de alimentos ricos en:

-Betacarotenos: son precursores de la vitamina A y son pigmentos que actúan como antioxidantes en nuestro organismo. Estimulan la producción de melanina y tienen propiedades antioxidantes. Podemos encontrarlos en frutas y hortalizas de color anaranjado y rojo como la zanahoria o la calabaza.

-Vitamina C: protege las fibras de colágeno y elastina de la dermis contra los efectos nocivos de la radiación solar. Se encuentra en frutas como el kiwi y en los cítricos.

-Vitamina E: tiene la capacidad de bloquear el paso de los radicales libres, mejorando la tolerancia al sol de la piel. Se encuentra en legumbres, cereales y frutos secos.

-Omega 3: previene el envejecimiento cutáneo, la sequedad y la pérdida de vitalidad de la dermis.

– Vitamina B: contribuye a la hidratación de la piel y protege de la irritación.

– Polifenoles: presentes en el té verde, intervienen en la protección frente a los rayos UV.

Tratamientos estéticos

Antes de determinar los tratamientos de estética más adecuados para preparar la piel debemos saber que ésta constituye una barrera y que puede ser atravesada por determinadas radiaciones dependiendo de:

-El grosor epidérmico.

-El grado de hidratación.

-La concentración de melanina.

-La cantidad y disposición espacial de melanocitos.

 

Basándonos en estos factores, los únicos que podemos variar ligeramente serían el grosor de la epidermis y el grado de hidratación; por ello los tratamientos más indicados para preparar la piel tendrán dos finalidades, exfoliar e hidratar.

Exfoliación

La exfoliación o peeling es uno de los cuidados básicos para conseguir una piel suave, fina y tersa. La piel corporal envejece de manera distinta, perdiendo elasticidad y plasticidad, tiende a relajarse, pierde suavidad y aparecen zonas hiperpigmentadas. En cambio, una piel joven tiene una regeneración más activa que produce una descamación, acumulándose las células muertas en la superficie y obstruyendo su regeneración.

La exfoliación cuenta con varios beneficios: activación de la circulación, estimula la renovación natural de la piel, mejora la oxigenación celular, y aumenta la permeabilidad de la piel. Con este tipo de tratamiento conseguimos suavidad, transparencia y alisamos la piel, de manera que contribuimos a conseguir un bronceado uniforme.

Los exfoliantes corporales más adecuadas son en forma de gel o en crema, en las que se incluyen pequeños gránulos junto con sustancias emolientes y suavizantes. Se aplican realizando un suave masaje insistiendo en aquellas zonas donde la piel es más gruesa, como rodillas, codos o talones. Podemos intensificar el efecto peeling mediante el uso de un cepillado mecánico o manual

Hidratación

Mediante tratamientos de hidratación de la piel aumentamos la elasticidad y restablecemos la humedad y la función de barrera. Para diseñar este tipo de tratamientos podemos utilizar técnicas hidrotermales, como baños y saunas, así como el uso de la fangoterapia y talasoterapia, que contribuyen a limpiar eliminando impurezas y favoreciendo el intercambio mineral. En cuanto a los cosméticos utilizados, seleccionamos los humectantes (glicerina, propilenglicol, sorbitol), hidratantes (aminoácidos, urea, glucosamina), macromoléculas (colágeno, elastina, ácido hialurónico).

Bronceado para pieles claras

Para las pieles de los fototipos I y II, correspondientes a las pieles claras difíciles de broncear, se puede recurrir a otro tipo de tratamientos para broncearlas, como por ejemplo el bronceado con Dihidroxiacetona (DHA), que ofrece un resultado muy natural.

El DHA es un derivado de la caña de azúcar que, al entrar en contacto con los aminos libres de las proteínas cutáneas, reacciona oscureciendo la superficie de la piel. No actúa sobre la melanina, ya que es una molécula muy grande y difícilmente puede atravesar la piel, lo cual garantiza su carácter inocuo. No es un tinte ni un pigmento, por tanto no produce ese efecto antiestético de color anaranjado propio de algunos autobronceadores.

El DHA varía de coloración en función de las distintas composiciones de la piel. Se aplica mediante una micropulverización producida por un aérografo conectado a un compresor, y tras su aplicación  va subiendo de tono durante las 24 horas siguientes. Tiene una duración aproximada de 6 a 10 días, y desaparece poco a poco  gracias a la renovación natural de la piel. Los tratamientos previos para este tipo de bronceado son los mismos citados anteriormente, además de una depilación para que el pigmento no se quede en el vello y se deposite bien en la piel.

El sol es una fuente de vida de la cual debemos aprovecharnos, pero siempre tendremos en cuenta que los posibles daños ocasionados a nuestra piel serán perdonados pero nunca olvidados por nuestro organismo. Es importante seguir unas pautas y cuidados para conseguir un bronceado bonito y uniforme de manera segura y saludable.

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